Viernes, 22 Octubre 2021

Los músicos emergentes, L-Gante y los camarines del descontrol

Publicado el Miércoles, 13 Octubre 2021 14:45 Escrito por

Las reacciones desatadas por el show que nunca fue y que el propio cumbiero 420 desmintiera, abrieron las puertas de los delirios más obscenos.

En la historia de la música popular, y en particular de todas las formas que tomó el rock, hubo espacios o ambientes cruciales para esa cultura, algunos tanto como los discos o sus artistas.

 Estudios de grabación, salas de ensayo, oficinas de discográficas, camarines, habitaciones de hoteles -y los baños de todos esos sitios y de tantos otros- se reparten una galería de anécdotas mucho más animadas, jugosas y despelotadas que lo que pasa sobre los escenarios.

De todos esos, uno de los más míticos son los camarines. Pero la idea de lo que es un camarín, de “en qué consiste y para qué se usa”, es muy distinta de lo que se imaginan quienes no participan del ámbito creativo de la música, y hasta quienes arrancan a tocar en vivo. Y del mismo modo, también es distinta a lo que cuentan quienes dan shows.

Este finde largo, el paladín de la cumbia 420 encaró una gira entre Buenos Aires y el litoral: L-Gante anduvo por Colón, Bragado, Junín, Rosario, Concordia, Chajarí. La agencia de prensa de sus shows más grandes comunicó insistentemente el del estadio de San Lorenzo de Santa Fe, y el del de Newell's Old Boys de Rosario. Pero el que terminó haciendo más ruido fue el que no fue en Venado Tuerto.

El viernes a la mañana, en la página de Facebook de La Barra Bailable Venado Tuerto, publicó que el show se suspendía por los "requerimientos materiales del artista, a última hora y en víspera de feriado". Y decidió publicar las copias de estas "exigencias" que algunos medios, como La Nación, Clarin, Infobae consideraron "increíbles". Poco después, el mismo Elián Valenzuela (L-Gante) explicó en sus redes que él no había pedido esas cosas, dijo que cuando trabaja ni toma ni juega a la PlayStation, y que fue una maniobra del "chanta" del productor para no admitir que salió a vender un show que no estaba acordado.

Según la organización del show, había 4500 entradas en venta a 2000 pesos; son 9 millones de pesos. El escándalo que levantaron los medios por el valor del Baron B ó el JW black es de incrédulos. Mas si pensamos que se comparte con 12 personas en un camarín de dimensiones escasas. Incluso, después de la publicación de La Barra Bailable, el propio L-Gante subió una historia en su cuenta de Instagram mostrando el camarín de otro show. Ahí aparecen su mamá, un plato de tallarines con tuco y queso rallado y unos pedazos de sandía, empanaditas y gaseosas. "¿Vos ves alguna Play, algún LCD de 55?", contrasta Elián, que más allá de ser uno de los músicos del momento también es un pibito turro de los suburbios que está en boca de todos. ¿No será eso lo que les jode?

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