Martes, 11 Mayo 2021

El enemigo a batir en la lucha contra el cambio climático, el dióxido de carbono, se ha convertido en un aliado para frenar el calentamiento global. Y aunque siempre ha existido en la naturaleza, es ahora, gracias al desarrollo de nuevas tecnologías, cuando puede convertirse en un recurso del que poder obtener provecho.

Ya no nos sorprendemos si nos dicen que a partir de residuos se puede fabricar desde ropa a mobiliario de jardín. Incluso, se puede obtener energía, como es el caso de los biocombustibles. Lo que ya no es tan conocido es que el CO₂ también se puede “reciclar” y que, haciéndolo, además, estamos convirtiendo al mayor enemigo del cambio climático en nuestro mejor aliado. Y no solo porque evitamos que esas emisiones permanezcan en la atmósfera, sino porque ahora, gracias a la tecnología, somos capaces de darle una segunda vida y convertir el dióxido de carbono en algo útil para la sociedad. 

Publicado el Viernes, 23 Abril 2021 09:39 Escrito por

La combinación de un neoconservadorismo moralizante y autoritario con la apología del libre mercado

Resulta imprescindible comprender los recurrentes conflictos de distribución del excedente económico en Argentina, enmarcados en las condiciones generadas por la lógica de la acumulación capitalista a nivel global. Como economía periférica, es altamente vulnerables al movimiento de variables definidas por los países centrales del capitalismo global y, hoy más que nunca, por las decisiones de las corporaciones transnacionales que dominan la escena de la economía mundial.
Las especificidades de inserción de la economía argentina a la economía global y sus particulares patrones distributivos en términos económicos han dependido/dependen, en cada momento, de la capacidad del bloque dominante de imponer a las clases subalternas condiciones de acumulación y distribución del excedente económico en línea con sus intereses.

Publicado el Sábado, 27 Marzo 2021 09:51 Escrito por
A lo largo del siglo XX la historiografía puntana ha variado su afirmación sobre quien fue el primer descubridor y explorador de San Luis. En la ya centenaria obra de Juan W. Gez este autor atribuye el descubrimiento y primeros actos de conquista a Francisco de Villagra, por lo que no menciona a Juan Jufré en su influyente Historia de la Provincia de San Luis. Consideramos superada esta afirmación, al igual que lo realizaron Víctor Saá, Urbano Núñez y Catalina Teresa Michieli, por carecer de fundamentos documentales. Los mismos historiadores le atribuyen ser el descubridor del actual territorio de San Luis a Juan Jufré, afirmación compartida por Néstor Menéndez.
Publicado el Sábado, 27 Marzo 2021 09:45 Escrito por

Los aspectos técnicos, éticos, legales e incluso la convivencia de los vehículos sin conductor con otros modos de transporte son los nuevos peajes que ralentizan la movilidad del futuro.

2021. Dentro de apenas dos años. Esa es la fecha que se han impuesto los principales fabricantes de automóviles para lanzar sus primeros vehículos 100% autónomos. Su grado de automatización será del nivel 5, es decir, que supone que el sistema podría asumir el control total del vehículo sin intervención alguna por parte del conductor. Los más escépticos tildan la meta de demasiado optimista, pero es posible: la tecnología de vehículos autónomos avanza a pasos agigantados, los fabricantes llevan años haciendo pruebas, muchos países están desarrollando códigos de práctica y numerosos especialistas trabajan sin descanso en la búsqueda de soluciones efectivas y reales, para superar los problemas que se puedan plantear.

La principal promesa de los vehículos autónomos es disminuir el número de muertos causados por los conductores humanos: 1,35 millones al año, según el último reporte de la International Road Assessment Program (iRAP)

Al no tener un humano al volante se evitaría manejar bajo los efectos de las drogas o el alcohol, mientras se envían mensajes de texto desde el celular, cuando se está cansado o distraído, e incumplir las normas de tránsito. Adicionalmente, los vehículos autónomos podrían contribuir a mejorar el tráfico en las ciudades, pues se requeriría una menor distancia entre coches y hasta se podrían eliminar semáforos en diversas intersecciones. También podrían aumentar la movilidad de población vulnerable como ancianos o discapacitados: y disminuir el uso del auto particular mediante la masificación de los servicios movilidad por demanda.

Sin embargo, su llegada también implica riesgos, como la eventual eliminación de empleos en el sector de transporte, la solución del dilema ético —cómo estará programado el vehículo autónomo en caso de un accidente inevitable—, la posibilidad de intrusión por parte de delincuentes cibernéticos, y si no se logra promover su uso compartido, el aumento en el uso del auto particular.

Antes que llegue el momento de ver vehículos sin conductor circulando por nuestras calles, existen, sin embargo, una serie de importantes desafíos que hay que solventar. La primera, es que para que los vehículos autónomos aprendan a conducir es necesario que se entrenen en condiciones no controladas y en cada una de las ciudades donde posteriormente estarían disponibles —un vehículo entrenado en Pittsburg, Arizona, no va a funcionar automáticamente en Santiago de Chile, por ejemplo—. Los algoritmos de aprendizaje de máquina (o machine learning) que gobiernan los vehículos autónomos solo mejoran en la medida en que se enfrentan a situaciones particulares, y los mapas digitales de alta definición se están construyendo en las ciudades donde se están probando actualmente. Segundo, el precio del LiDAR, el sensor láser que prácticamente todas las empresas que prueban vehículos autónomos están usando (excepto TESLA) sigue siendo costoso. Tercero, la aceptación del público será fundamental para la tasa de adopción de esta nueva tecnología.

Por otra parte, existen una serie de retos que van allá de las cuestiones técnicas. Según Iyad Rahwan, profesor asociado del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y desde 2019 director del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano, no se trata solo de perfeccionar un sistema de inteligencia artificial que sea capaz de conducir un automóvil, sino también de dar respuesta a conflictos legales, psicológicos e, incluso, morales. ¿Quién es responsable de las fallas de estos vehículos? ¿Están los seres humanos preparados para poner sus vidas en manos de la inteligencia artificial?

Los aspectos técnicos parecen, a priori y dada la tremenda fuerza disruptiva de las nuevas tecnologías, los más fáciles de solventar, pero los otros puntos las cosas no están tan claras. Todos ellos, junto a la necesidad de crear un entorno físico y digital adecuado para que los vehículos autónomos puedan circular de manera segura y eficiente, preocupan no solo a los expertos , sino a la sociedad en general.

Singapur modificó en 2017 sus normas de tránsito para permitir las pruebas de vehículos autónomos en las calles públicas, y creó un comité específico para el desarrollo de vehículos autónomos. El gobierno de Alemania aprobó ese mismo año una ley que establecía 20 lineamientos que deben ser considerados por la industria automotriz para desarrollar sistemas de conducción autónoma. El comité de ética encargado de desarrollar la normativa, conformado por expertos científicos y legales, dictaminó que, en las condiciones tecnológicas actuales, es imposible prevenir el 100% de los siniestros viales, por lo que considera crucial asegurar que se tomen las decisiones correctas al programar los softwares de estos vehículos. El Departamento de Transporte de Estados Unidos, por su parte, publicó una normativa de 15 puntos que requiere que los fabricantes de vehículos autónomos expliquen cómo sus automóviles manejaran las consideraciones éticas, y emitió una política pública donde especifica que el término conductor no se refiere exclusivamente a un humano.

Artículo publicado originariamente en El País Planeta Futuro

Publicado el Martes, 05 Febrero 2019 18:33 Escrito por
Página 1 de 3

Calle Angosta | Periódico Digital. Publicación digital con artículos de interés en diversas temáticas, con selección de textos, imágenes, audios y vídeos.